¿Por qué me arrugo más que otras mujeres? ¿Por qué me han salido estrías si no engordé tanto en el embarazo? ¡Hago ejercicio y no adelgazo!

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Los tejidos blandos juegan a favor o en contra del cuerpo “perfecto” que queremos tener.

Fisioterapeuta pélvica Lydia Serra Llosa

¿Les ha pasado que tratan de comer más saludable para bajar de peso, pero no lo logran o se les hace dificilísimo? ¿Han visto cómo, después de un embarazo, a algunas les salen estrías y a otras no? ¿Se han dado cuenta de que algunas mujeres son más aptas para algunos ejercicios que otras?

Esto puede tener una explicación….

Los tejidos blandos, que es todo aquello que no es hueso ni cartílago: estamos hablando de la fibra muscular, de las fascias, de los ligamentos, todo lo que son las estructuras que recubren otros tejidos.

 

¿Cuál es la diferencia entre las mujeres en relación con los tejidos blandos?

Los tejidos blandos genéticamente tienen determinadas características. Todas las mujeres tenemos los mismos músculos, los mismos ligamentos, las mismas fascias, pero lo que varía es la consistencia, la densidad de esos tejidos.

Las características principales de un tejido blando sano y que no tiene ninguna patología diagnosticada, es un tejido que tiene suficiente colágeno, tiene que tener una densidad determinada, un grosor determinado para que cumplan su función. Todas las enfermedades que afecten al tejido conectivo como el Lupus eritomatoso, la esclerodermia, la artritis reumatoide, la enfermedad mixta del tejido conectivo y otras enfermedades reumáticas impactan en la densidad que debe tener ese tejido conectivo.

Las personas que son hiperlaxas, que tienen un tejido blando más frágil pueden realizar diversos ejercicios como el ballet, la gimnasia, el contorsionismo pero no podrían realizar ejercicios de alto impacto como correr, el tennis, porque esos tejidos no sujetarían bien los músculos y órganos y podrían desarrollar problemas en el suelo pélvico.

A veces nos empeñamos en querer realizar una actividad física u obligar a nuestras hijas a que la realicen, pero vemos que a largo plazo no tienen los resultados deseados. En ese caso estamos hablando de aquellos ejercicios o actividades como el ballet, la gimnasia rítmica, que son actividades que requieren mucha elasticidad y aunque la práctica hará que tengamos buenos resultados, la condición de nuestros tejidos juega a favor o en contra de esos objetivos que queremos lograr.

Esa es la razón por la cual hay mujeres que desde pequeñitas se ve que tienen una predisposición y unas características físicas que les permiten encaminarse a determinados tipos de práctica deportiva. Es decir, que por mucho que a ti te guste el ballet sí desde pequeñita no se ve que tienes las condiciones físicas para esta actividad, lo podrás hacer, pero evidentemente no vas a llegar a determinados ejercicios o no vas a llegar al grado que te exigen.

¡No te agobies! Todas somos diferentes y lo importante es conocer nuestro cuerpo, nuestros límites, nuestras fortalezas y adecuar nuestra actividad física a prácticas que sean saludables para nosotras.

La genética
Todas nacemos con un tipo de tejido blando y tenemos que favorecer al cuerpo con los entrenamientos físicos adecuados para los que nuestro cuerpo es capaz y fortalecer ese componente elástico. Si somos buenas para actividades que permiten la elasticidad debemos potenciarlo y evitar los ejercicios de alto impacto.

Ahora bien, también es cierto que a veces creemos que yendo al gimnasio constantemente será suficiente para adelgazar y aquí, solo hablando de los tejidos blandos, sin ir más allá en el sistema endocrino ni reproductor, también debemos saber que es algo genético.

Nuestros tejidos no deben entrenarse solo con ejercicio, debemos complementarlo con una adecuada alimentación y suplementos nutricionales y/o vitaminas. El triángulo de acciones que necesitamos para estar saludables: ejercicio, alimentación y suplementos.

Suelo pélvico

Todas anatómicamente tenemos las mismas estructuras, pero lo que varía es la densidad, la calidad de ese tejido blando. El suelo pélvico está conformado por los músculos (20%) y los ligamentos (80%) de la parte inferior del abdomen. Hay mujeres que tienen un abdomen más blando de lo normal, con un suelo pélvico más frágil, con los ligamentos viscerales que son más débiles de lo normal y que a la hora de sujetar no van a hacerlo igual, por lo que es posible que tras un embarazo tengan predisposición a sufrir de prolapsos.

Si de estrías y arrugas hablamos…
Otra de las grandes preocupaciones es por qué me arrugo más que otras mujeres o por qué he producido más estrías por un embarazo y la respuesta está en la genética.
La genética de los tejidos afecta también a la piel que día a día pierde su densidad. Muchas tenemos una mayor predisposición a generar estrías, aunque utilicemos las cremas más costosas e innovadoras del mercado y a lo mejor otras nunca han utilizado un hidratante corporal y su piel es más “noble”.

¿Cómo hacemos?

Identificar qué tipo de ligamentos tienes

El médico estético es un gran aliado, no porque estemos planteando como solución una operación sino porque este especialista puede ayudarnos a identificar el por qué de nuestra tendencia a arrugarnos más, de ese abdomen un poco blando aunque hago ejercicio. Es una voz importante para remitirnos a una esteticista o a un fisioterapeuta estético (en otra entrega te contaré los beneficios que trae visitar y tratarte con este profesional).

 

Pon de tu parte

Ejercicio, alimentación y suplementos: el triángulo de una mujer saludable. A esto le podríamos sumar tratamientos estéticos no invasivos como la radiofrecuencia o el biofeedback, siempre recomendados por un especialista.

 

Ejercicio adecuado

Ten presente qué tipo de ejercicio o actividad física es mejor para tu cuerpo, no te exijas más de lo que puedes hacer para no tener consecuencias negativas con alguna lesión.

Siempre podemos hacer prácticas como el yoga, el pilates, que además fortalecen el suelo pélvico. Si nos gustan los deportes de alto impacto como el running, el tennis, el padel, es bueno ir a un especialista en suelo pélvico que evalúe nuestra condición de los tejidos blandos y que haga seguimiento a nuestros músculos.

 

Alimentación

Una alimentación variada, rica en fibras, en minerales. Consumir 2 litros de agua al día.

 

Suplementos y vitaminas

El colágeno ayuda mucho a los tejidos, al igual que la vitamina C, el magnesio, la vitamina B3, el colágeno, el silicio, suplementos de proteínas vegetales u otros. Todo supervisado por un especialista que adapte el tratamiento a la condición de cada mujer.

 

Cosmética vaginal

Hidratante vaginal con vitamina E, ácido hialurónico, aceite de rosa mosqueta, entre otros.